Mejor biodisponibilidad: La fermentación rompe las paredes celulares de las plantas y libera compuestos fenólicos, flavonoides y otros nutrientes (incluidas vitaminas), que las plantas pueden absorber con mayor facilidad.
Propiedades antimicrobianas y antifúngicas: El extracto contiene sustancias naturales que combaten patógenos vegetales —bacterias, hongos y virus—, actuando como una defensa natural frente a enfermedades.
Estimulación del crecimiento: Aporta nitrógeno (especialmente útil en las primeras fases de crecimiento) y micronutrientes esenciales que favorecen el desarrollo de las hojas, la fotosíntesis y la vitalidad general de la planta.
Mejora de la salud del suelo: El extracto incorpora microorganismos beneficiosos, como las bacterias ácido-lácticas (BAL), junto con sus metabolitos, enriqueciendo el microbioma del suelo y reforzando la inmunidad de las plantas.
Mayor resistencia al estrés: Los antioxidantes y compuestos inmunomoduladores de la Artemisia ayudan a las plantas a soportar mejor las condiciones de estrés ambiental.




